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Costillas de cerdo a la barbacoa (low and slow)

🍽️ Comidas ⏱️ 4 horas ⭐ Media 📦 4 raciones
Costillas de cerdo a la barbacoa - receta casera ASISTIDO POR IA · REVISADO

Las costillas de cerdo a la barbacoa low and slow son una de esas recetas que requieren paciencia, pero cuyo resultado merece la pena. La carne se cocina lentamente a baja temperatura hasta quedar muy tierna y jugosa, mientras que la salsa barbacoa aporta un acabado dulce, ahumado y ligeramente caramelizado.

La clave está en cocinar las costillas durante varias horas a baja temperatura y terminar con una temperatura más alta para conseguir una superficie dorada y pegajosa. El resultado son unas costillas tiernas, sabrosas y fáciles de separar del hueso.

Ingredientes

  • 2 costillas de cerdo (de unos 1.5 kg en total)
  • Sal, pimienta y pimentón para el "rub"
  • **Para la salsa barbacoa:**
  • 200 ml de ketchup
  • 3 cucharadas de azúcar moreno
  • 2 cucharadas de vinagre de sidra
  • 1 cucharada de salsa Worcestershire
  • 1 cucharadita de ajo en polvo

Preparación

  1. Precalienta el horno a 120 ºC.
  2. Sazona las costillas con sal, pimienta y pimentón por ambos lados.
  3. Coloca las costillas en una bandeja de horno, cúbrelas con papel de aluminio y hornea durante 3 horas.
  4. Retira el papel de aluminio, unta las costillas con la salsa barbacoa y sube el horno a 160 ºC. Hornea 30 minutos más.
  5. Unta con más salsa y deja reposar 10 minutos antes de cortar y servir.

🍴 Lo que debes saber sobre esta receta

El método low and slow consiste en cocinar la carne durante un periodo prolongado a una temperatura relativamente baja.

En esta receta, una temperatura de alrededor de 120 ºC durante 3½-4 horas permite que las costillas se ablanden progresivamente.

No debes interpretar el tiempo como una cifra absolutamente fija. El grosor del costillar, la cantidad de carne y las características del horno pueden hacer que necesites más o menos tiempo.

La mejor referencia es la textura: al pinchar la carne debe ofrecer poca resistencia y los huesos deben comenzar a quedar ligeramente expuestos.

Las costillas no tienen que desprenderse completamente del hueso al cogerlas. Si buscas una textura demasiado blanda, pueden llegar a deshacerse al manipularlas.

La salsa barbacoa se incorpora al final porque su contenido en azúcar favorece la caramelización y también hace que pueda quemarse si permanece muchas horas a alta temperatura.

El reposo final de unos 10 minutos ayuda a que la carne conserve mejor sus jugos.

💡 Trucos y consejos

  • Retira siempre la membrana posterior. Es uno de los pasos más importantes para conseguir una textura agradable.
  • No tengas prisa. El secreto del low and slow es precisamente cocinar durante varias horas a baja temperatura.
  • No bañes las costillas en salsa desde el principio. La salsa barbacoa contiene azúcar y podría quemarse durante una cocción tan larga.
  • Sella bien el papel de aluminio. El vapor y la humedad que quedan dentro de la bandeja ayudan a mantener las costillas jugosas.
  • No utilices demasiado líquido. Las costillas no tienen que hervirse; solo necesitas generar humedad en el interior del paquete.
  • Utiliza un termómetro si lo tienes. La temperatura interna es una referencia útil, pero en las costillas la textura final es especialmente importante porque el colágeno necesita tiempo para transformarse.
  • Deja reposar la carne antes de cortarla. Así los jugos se redistribuyen y será más fácil servirla sin que pierda humedad.

🍽️ Variaciones y alternativas

Costillas picantes

Añade cayena, chile en polvo o una salsa picante al adobo y a la salsa barbacoa.

Costillas estilo ahumado

Aumenta ligeramente el pimentón ahumado y utiliza una salsa barbacoa con sabor ahumado.

Costillas con miel y mostaza

Sustituye parte de la salsa barbacoa por mostaza y aumenta la cantidad de miel.

Costillas con cerveza

Utiliza cerveza en lugar de agua o caldo en el fondo de la bandeja. Una cerveza tostada puede aportar un sabor más intenso.

Costillas con zumo de manzana

Utiliza zumo de manzana en la bandeja durante la cocción lenta. Su dulzor combina especialmente bien con la carne de cerdo y la salsa barbacoa.

Costillas con salsa casera

Puedes preparar una salsa barbacoa casera con tomate, vinagre, miel o azúcar moreno, mostaza y especias.

❓ Preguntas frecuentes

¿A qué temperatura se hacen las costillas low and slow?

Una temperatura alrededor de 120 ºC funciona muy bien para cocinar las costillas lentamente en el horno.

¿Cuánto tiempo necesitan las costillas?

Como referencia, unas costillas de aproximadamente 1,5 kg necesitarán 3½-4 horas a 120 ºC, aunque el tiempo puede variar según el grosor y el horno.

¿Hay que quitar la membrana de las costillas?

Sí, es muy recomendable. La membrana puede quedar dura después de la cocción y además dificulta que el adobo penetre en la carne.

¿Cuándo se añade la salsa barbacoa?

Durante la fase final de la receta, después de la cocción lenta. De esta forma la salsa puede caramelizarse sin quemarse.

¿Puedo preparar las costillas el día anterior?

Sí. Puedes hacer la cocción lenta con antelación, refrigerar las costillas y terminar con la salsa y el horneado a alta temperatura justo antes de servir.

¿Por qué se cocinan las costillas tapadas?

El papel de aluminio ayuda a conservar la humedad y crea un ambiente húmedo que favorece que la carne se ablande durante la cocción prolongada.

¿Puedo hacerlas sin papel de aluminio?

Sí, pero necesitarás controlar mejor la humedad para evitar que se sequen. El resultado puede ser diferente y requerir ajustes en el tiempo de cocción.

¿Se pueden hacer en barbacoa?

Sí. El método low and slow es especialmente popular en barbacoas y ahumadores. En ese caso puedes cocinar las costillas con calor indirecto y, si utilizas madera, añadir humo durante parte de la cocción.

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